Frida Kahlo: La Mujer que nunca necesitó alas para volar
Frida Kahlo: La Mujer que nunca necesitó alas para volar

Frida Kahlo: La Mujer que nunca necesitó alas para volar

Frida Kahlo 1949

Diego Rivera y Frida Kahlo son dos de los personajes mexicanos que más influyeron en el curso de la vida nacional durante los años 50. Sin ellos hoy México tendría otros matices y sin duda no hay forma de pensar en uno sin pensar en el otro.

Cuenta Hayden Herrera (autora de la primera biógrafía de Frida)  que un 13 de julio de 1954 el chofer le dijo a Diego Rivera: “Señor, murió la niña Frida”. Diego Rivera en pocas horas paso a ser un anciano pálido y feo.

La cama de Frida Kahlo

Frida Kahlo murió en acostada en su cama, en la casa que la vio nacer y morir, la que hoy conocemos simplemente como La Casa Azul y que se encuentra en Coyoacán en la esquina de Londres y Allende, de la Ciudad de México.

Dicen que Frida murió vestida con un huipil blanco, una falda negra, un anillo en cada dedo, joyas y en su cabeza lucia trenzas como si fuera una corona de listones de todos colores.

Así poco a poco, mientras la noticia de su muerte corría por las calles, llegaron a la Casa Azul sus amigos más cercanos y conocidos. A las seis de la tarde Frida fue preparada para su viaje final, fue despojada de su ropa y joyas, a excepción de un collar de Tehuantepec y anillos. Luego, ya en el ataúd, fue trasladada al Palacio de Bellas Artes donde sería velada en el gran vestíbulo.

A su llegada a Bellas Artes uno de sus alumnos de nombre Arturo García la cubrió con una bandera roja marcada por un martillo y la hoz en el centro de una estrella blanca. Fueron llegando personajes para rendirle honores y despedirla, pero quien estuvo hasta el último segundo junto a ella fue Diego Rivera, ahí parado junto al frío ataúd de Frida los reporteros iban a entrevistarlo:

“Frida pintó alrededor de 200 cuadros, ha sido la única hispanoamericana en conquistar el Museo Louvre y su última obra pintada hace un mes, representa a una naturaleza muerta con sandias, llena de colorido y alegría”.

Este del cual hablaba Diego Rivera, hoy en día se exhibe en el Museo Frida Kahlo de la Casa Azul. En una parte se puede leer VIVA LA VIDA  Coyoacán, 1954, México”.

En vida Frida era una mujer llena de contrastes, era alegre, pero no le gustaba el Chachachá (un baile de moda en los años 50 en México), nunca fue a un supermercado tipo mall o plaza comercial, nunca uso una pluma y no le gustaba ver televisión.

Ella solo deseaba 3 cosas en su vida: “Vivir con Diego, seguir pintando y pertenecer al Partido Comunista”.

Tras el fallecimiento de Frida, Diego Rivera dono la casa en 1957, para que se convirtiera en  un museo. Hoy esta casa alberga objetos de la vida cotidiana de estos dos grandes personajes mexicanos y es un lugar muy popular entre los turistas que visitan la Ciudad de México.

Estudio Casa Azul Coyoacan

Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón, tuvo también una vida llena de infortunios, sufrió de enfermedades, un grave accidente marco su vida para siempre, fue bisexual y gran parte de obra era simplemente el fiel reflejo de las dificultades que enfrentaba para sobrevivir. 

Viva La Vida Frida Kahlo

Si quieres conocer más sobre esta mujer que fue y sigue siendo inspiración y ejemplo para millones de mujeres que temen entregarse a la vida con los brazos abiertos, en tu próxima visita a la Ciudad de México, acércate a conocer el Museo de Frida Kahlo, en la Casa Azul de Coyoacán.

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William González Editor en MéxicoDestinos.com Orgullosamente Cozumeleño y Cancunense por accidente, ni de aquí ni de allá, siempre con la mochila al hombro, con boletos de ida pero no de regreso...

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