La Guelaguetza: Toda la Gratitud de un Pueblo

La Guelaguetza 2014
A diferencia de otras colonias europeas que se caracterizaron por el exterminio y desaparición total de sus pueblos indígenas, en México ocurrió una fusión que algunos han sabido describir con la palabra sincretismo, que es sinónimo de armonía o conciliación. La cultura emergente de aquel choque histórico entre nativos y conquistadores, configuró lo que ahora conocemos como parte de la cultura y tradiciones mexicanas.

Oaxaca es un estado repleto de mágia. Cuando uno se traslada de un pueblo a otro y por la ventanilla observa la inenarrable caída del atardecer, es fácil dejarse seducir por esa flora infinita, para perderse en ella, para renunciar de una vez por todas a la vida ajetreada de las grandes ciudades y a la ilusión de estar comunicado a través de una pantalla con personas que no vemos sino de vez en cuando. No por nada, esta geografía ubicada al sur de México, específicamente en el suroeste del Istmo de Tehuantepec, es el destino recurrente de quienes pretenden econtrarse a si mismos. La dulce sorpresa es que, además de eso, muchos son capaces de descubrir un bello territorio que resguarda algunas evidencias y claves antropológicas para entender la naturaleza del mexicano.

Muchos historiadores están de acuerdo en que, durante la época de la colonia, la región de Oaxaca se vió favorecida por una economía productiva. Aunque los habitantes fueron explotados, diezmados por algunas epidemias y en algún momento vivieron en la miseria, las tribus hicieron un esfuerzo por conservar sus respectivas jerarquías y con ello sus tradiciones. Tan solo el nombre de la entidad federativa, es una clara muestra de que sus raíces están bien arraigadas.

Oaxaca proviene del Náhuatl, y significa “en la punta de los huajes“, sólo que el hecho de pronunciar la letra X como J es una castellanización derivada de la llegada de los españoles.

oaxaca

La Guelaguetza

Julio es un mes muy especial para todo el estado de Oaxaca. Donde quiera que se encuentre un Oaxaqueño y específicamente en la capital, sabe que se lleva a cabo la tradicional Guelaguetza. Una celebración que se nutre de distintos significados que varían dependiendo de la región que lo celebre. En esencia eseta celebración hace muy evidente los gestos de gratitud del pueblo Oaxaqueño. En medio de desfiles y bailes tradicionales, los participantes tienen a bien repartir distintos obsequios a los espectadores. Entre ellos primordialmente se encuentran productos de fabricación artesanal y alimentos típicos. De hecho, la palabra Guelaguetza pertenece a un vocablo zapoteca que significa “intercambio recíproco de bienes y servicios”.

Sus orígenes

Tal parece que esta fiesta colorida proviene de una celebración prehispánica dedicada a la Diosa del Maíz, Centéotl. Según investigaciones, la Guelaguetza coincide con algunos ritos mexicas que consistían en llevar a cabo ofrendas y el sacrificio de alguna doncella que al instante adquiría la divinidad, su cabeza era desprendida en alegoría al acto de separar la mazorca de maíz de su respectiva caña. Sin embargo, ese sincretismo mexicano da como resultado una fiesta también asociada a una festividad cristiana en honor a la Virgen del Carmen. Por eso se lleva a cabo los dos lunes más cercanos al 16 de julio.

Actividades

Entre sus infinitas actividades se destaca el certamen para elegir a la joven que representará a Centéotl. La ganadora tiene el honor de abanderar el desfile. Es uno de los momentos más representativos de este festejo, porque aquí las participantes conviven con el público en un ambiente de júbilo, música, color y fantasía.

desfile de la guelaguetza

Año con año esta festividad genera gran expectativa, pues desde el inicio del primer “Lunes del Cerro” en el Auditorio Guelaguetza, la ganadora es coronada y poco después inicia en sí la Guelaguetza; entonces cientos de danzantes bailan en su honor – representando danzas prehispánicas, coloniales y del México independiente -, en presencia de unos 20 mil espectadores que llenan los asientos del auditorio ubicado en el Cerro del Fortín.

Vive la Guelaguetza

Para disfrutar de la Guelaguetza, como mexicano, primero hay que abrir los sentidos, solo así podrás deleitarte con todo el encanto de una cultura que por sí misma podría constituir toda una nación. Es un orgullo descubrir las distinta caras de un México, que en cada lugar, nos propone una nueva forma de ver el mundo con alegría.

Anímate a conocer una tierra generosa, con una exquisita gastronomía, pero sobre todo a disfrutar de una fiesta que identifica a todo un pueblo: La Guelaguetza.

Cartel Guelaguetza 2014

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